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28 febrero 2022

san cristóbal (aldeavieja)-1968


Las personas ajenas al pueblo abulense de Aldeavieja no comprendereis que relación tiene esta obra con el Santo patrón de los conductores. Sin embargo cualquiera que haya frecuentado el lugar identificará al instante el paisaje y sabrá de que hablamos. En efecto, cual es el único elemento, digamos singular, a la vista ?. Pués es precisamente el objeto del cuadro: la ermita de San Cristobal que asoma en el lado derecho del lejano horizonte; como un pequeño altozano aislado, si, pero que para nosotros es harto familiar e inconfundible.

Ermita en ruinas desde tiempo inmemorial, pegada al pueblo y convertida hoy, una vez restaurada y al mismo tiempo desfigurada por sus nuevos dueños, en lugar de exposiciones y otras actividades. Mi primo Javier Jorge hace mención a ella en su blog "erase una vez una historia..." (28 noviembre 2020), por si quereis saber algún dato más sobre ella. Una gran exposición, éste blog, de toda la historia del pueblo de Aldeavieja con muchas anécdotas, efemérides, costumbres y datos, un trabajo de mérito muy interesante para los allegados a esa aldea castellana. En el Javier cita que la ermita en cuestión lleva en ruinas desde tiempo inmemorial. Puedo decir que yo en aquellos años de veraneo y acompañado de otros chicos, estuvimos muchas veces entre sus ruinas que aún conservaban una bien proporcionada semibóveda que cubriría el presbiterio y algunas arquerias sostenida por pilares.

El cuadro está hecho desde el Reñal y el panorama de lindazos, zarzales y sembrados  bajo el sol de tarde de un día luminoso fué mi principal motivo. También, efectos especiales, conseguí  dos hermosos rayos solares tenues y sutiles para mi satisfacción; no son difíciles pero ha de actuarse sobre el papel aún algo húmedo con precaución, ya que en esto de la acuarela se corren riesgos desagradables.    

  

la hora de comer - 1967


 Por el título ya sabreis de lo que se trata. Este al menos sabe que hoy le va a caer algo que llevarse a la boca. Muchos otros como él, todavía después llevar tantos años sobre nuestro planeta tratando de organizarnos, no tienen ni éste plato al día. 

Por ello traté de remarcar su extrema delgadez en ese brazo y esa cara angulosa y mustia. Los ojos lo dicen todo. Mi primer ser humano quiso ser éste recordatorio un tanto manoseado. Lo mas conseguido para mi gusto es la mirada del niño, un regalo de las musas, creerme, y el plato, un objeto, sorprendentemente, muy sencillo de pintar. 


encinas de ojos albos - 1967


 de nuevo unas encinas, casi un simple apunte, en un día de sol tibio. Los encinares que pertenecen al término de Ojos Albos, cercano a Aldeavieja constituyen un bellísimo bosque como los que se repiten en toda la meseta norte castellana, sin ser tan extensos, ni mucho menos, como el de Antequera de Valladolid  y otros similares. La encina, con su madera, excelente fuente de calor, y sus bellotas, base de la alimentación de los cerdos ó marranos, como eran llamados en muchos pueblos de la zona, es una especie arbórea indispensable en estos lugares y sus sombras, más densas que las que veis, son un amparo frente al tórrido sol veraniego

caserío asturiano - 1967


 Como complemento a la entrada anterior, presento aquí  otra forma de asentamiento, también rural, también "antiguo" pero ubicado en nuestra españa húmeda norteña, donde el tipo de vida y los quehaceres son algo diferentes. En efecto, si el castellano es eminentemente cerealista, los habitantes de éste caserío  deben disponer de terrenos de pastos lo más proximos posible a su vivienda y además cultivan en su mayoría frutales y otras especies arbóreas, nogales, castaños...lo que da lugar a una mayor diseminación de las parcelas y por lo tanto de sus viviendas, dando lugar al aspecto que veis en el cuadro, donde no falta la parroquia.

Como se observa, he prescindido del sol, he agrisado el paisaje con verdes fríos y acumulado nubes como fondo.

pueblo castellano - 1967


a diferencia de las capitales, no digamos de las grandes ciudades, donde la densidad de población y el excesivo precio del suelo urbano derivado en general de su escasez han ido progresivamente aumentando la altura de los edificios, los pueblos de la España rural de hace unos lustros e incluso todavía, no necesitan desarrollarse en altura y la tónica es la de agrupamientos planos, pegados al terreno y con ventanas y balcones mínimos para evitar en lo posible la pérdida de calor.

Hoy día necesariamente se van sustituyendo aquí y allá por viviendas más modernas, más cómodas y si se puede incorporando elementos a imitación de los vistos en la ciudad. En una palabra, el conjunto deja de ser homogéneo y pierde su encanto, a excepción de aquellos municipios que cuentan con ordenanzas que lo controlan.

Pues bién, este del cuadro quiere ser uno de esos hermosos pueblos, todavía intacto, como siempre fué. He procurado conservar su tono ocre y a pleno sol, sin introducier el azul en ninguna de las sombras; las chimeneas, elementos indispensables en el modo de vida rural, son definitivas para armonizar la obra.



el ganges - 1968


 lo más destacable de esta idílica escena es la atmósfera reposada y luminosa de la mañana en uno de los grandes ríos con que cuenta la India. Los tonos suaves de las montañas se reflejan sin escexo en sus tranquilas aguas contribuyendo a esa quietud que quise en todo momento conservar. Todos los colores son absorbidos por la barcaza donde la capa azulada del patrón complementa el resto de los colores. La sombra reflejada por la embarcación, una de mis primeras, es bastante aceptable.

figura desconocida - 1966


 He pecado siempre de paisajista. Dicho así parece una aseveración sin sentido, no?. Me explicaré: lo que quiero decir es que, con harto dolor de mi corazón, al final me he dado cuenta de que una enorme cantidad de mis obras son paisajes, y ésto ahora mismo me parece un poco retrógrado ó más bién pura cobardía. Me direis alguno que el paisaje ya en sí puede ser complicado y hasta difícil, pero, aún llegando a la perfección absoluta, no aporta nada a la evolución del arte, o mejor, a la propia evolución de un artista del siglo XXI. No hay nada peor  que a uno lo califiquen con un solo adjetivo artísticamente hablando; pienso que cualquier creador debe desarrollar cuantas técnicas le sean posibles y tratar de ser de lo más variado en sus temas.

Digo todo ésto a propósito de la persona que introduje en este cuadro, pués era la primera vez que lo hacía; y lo hice ya pensando justamente lo que he expuesto en el anterior párrafo. quería algo más que el simple paisaje. De ahí esa figura de aspecto oriental, arrebujada con sus ropas y mirándonos, con dos palomas blancas posadas tranquilamente junto a él, ó ella. Su presencia trata de ser intrigante y el paisaje en el que se sitúa desolado y ambiguo.