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28 marzo 2022

reflejo azul - 1983


 contraste entre una zona iluminada en blanco y otra anterior en plena sombra. Para el reflejo apenas tuve en cuenta la adicción del propio tono acuoso con el fín de evitar la percepción de tres bandas: zona clara posterior + zona intermedia oscura + reflejo, en vez de solo dos, las dos primeras, que fué mi intención inicial, pues de ese modo se conseguia un contraste más rotundo.


universidad de Comillas - 1983



 antiguo seminario de la Compañía de Jesús y emblema evidente de la villa de Comillas, alza su imponente mole sobre una elevación que es atalaya admirable de todo el paisaje circundante. Desde hace muchos años sus solemnes y amplias aulas y salones han albergado toda clase de cursillos y manifestaciones culturales. Hoy día es sede de la Fundación Comillas que depende principalmente del Gobierno de Cantabria y desarrolla sus funciones como Centro internacional de Estudios Superiores del español.

Afortunadamente esta Fundación ha acometido con urgencia las obras de restauración, en una primera fase, de su pabellón más valioso, no en vano se trata de un bellísimo edificio del más puro modernismo diseñado por el arquitecto Lluis Doménech i Martorell y comenzado a construir el año 1883.

En la fecha en que yo, a mi vez, comencé a pintar éste rápido y espotáneo apunte, el complejo estaba dedicado en verano a impartir cursos de inglés a alumnos procedentes de toda España. Recuerdo todavía el haber ayudado a subir sus enseres a las habitaciones que ocupaban en los pabellones anexos, en especial a aquellas situadas en los pisos más altos, a los que, por supuesto, no llegaba ningún ascensor. 

Desde la casa que entonces ocupábamos se podía admirar a la caída de la tarde la vista que os presento, bañada por esa luz dorada y salpicada de tenues y largas sombras; en todo lo alto, los tonos rojizos del ladrillo modernista en contraluz, competían con el verde brillante cargado de soles de los prados. 


marejada - 1983



 Espectadores ante el espectáculo imponente de un día de marejada, muy frecuentes incluso en verano en el Cantábrico. La costa acantilada que veis corresponde a la que cierra la playa de Comillas por su derecha y que se extiende hasta el cabo ó punta del Miradorio, y suele ser duramente batida por el mar especialmente los días en que arrecia el viento de poniente.

El cuadro, aún siendo algo insípido de color, refleja bién el tono gris del día y del mar, y la ola rompiendo, blanquísima y arbórea, está en el punto álgido de su explosión. Naturalmente, es la protagonista de la escena.


27 marzo 2022

desde Pejín - 1983



 este es el panorama que veíamos a diario cada verano desde la vivienda en la que nos alojabámos en Comillas. Estaba ubicada en la parte más alta del pueblo, allí donde no llegaban sus rumores y donde se sentía silbar el viento y golpear la lluvia un día sí y otro también. Fueron muchos los estíos que pasamos en ella, suficientes para acumular en su recuerdo las mejores etapas de la niñez y primera adolescencia de nuestros hijos. Cuando pasó a ser Casa Rural y su alquiler se encareció, hubimos de dejarla con gran pena. El Pejín, como habreis supuesto, es el nombre que se le da a este arrabal.

Comillas fué mi primer contacto, artísticamente hablando, con el verde intenso de la España atlántica. El norte de nuestra península, en contraste con el resto de ella, es, sobre todo verde y vegetal, es realmente una extensión de Europa hacia el Sur. Este cuadro fué de mis primeros "verdes" y, a partir de él, se desarrolará una lucha constante para estudiar, interpretar y tratar de conseguir dominar el dichoso color con todas sus gamas y variaciones, lucha que aún no ha acabado ni creo que acabe jamás. Volveremos hablar del tema.  

23 marzo 2022

Bujaruelo - 1983



 Para los que hayais pasado por este lugar de los Pirineos oscenses viniendo desde el valle de Ordesa ó, en sentido contrario, desde Gavarnie en Francia al otro lado, y si ha sido durante las estaciones más cálidas, posiblemente no sereis capaces de reconocer el lugar que ahora estais viendo. En estos angostos valles pirenaicos el crudo invierno  lo transforma todo y amontona nieve durante días borrando todo rastro de vegetación, pedregales y relieve. Todo queda debajo esperando pacientemente el buen tiempo, el sol y los bañistas: el puente que veis sirve para salvar el río Ara, qué, joven aún en este punto de su curso, ofrece aquí en la temporada estival un lugar ideal para disfrutar de un buen chapuzón. 

Imaginar conmigo como sería este recóndito paraje hace ocho siglos cuando lo que veis era un hospital y albergue para peregrinos que cruzaban las montañas a través de este paso en ambos sentidos; imaginarlo también en los años en que nuestro hemisferio se vió sometido a lo que se llamó la pequeña Edad  de hielo a finales del medievo y comprendereis que incluso me puedo haber quedado corto vertiendo nieve en el papel.

Hoy día es un encantador refugio, confortable y con muy buena cocina- restaurante y adyacente a él se encuentran las ruinas, solo queda el tambor del ábside, de la pequeña ermita de San Nicolás de Bari del siglo XIII.  



refugio de Requin - 1983



 el refugio que veis es un punto a más de 2500 metros de altura ideal para contemplar juntos los más hermosos y legendarios protagonistas del macizo del Mont Blanc ó, como he leído en algún sitio, repasar media historia del alpinismo: la Aiguille Verte, los Drus, los Grandes Jorases.....Cierta experiencia en alta montaña, unos buenos camprones y desde la estación de Montenvers, Mer de Glace arriba y una subidita por roca equipada, via ferrata, y estais en la puerta, aunque si es en verano con buen tiempo puede que tengais que esperar en la cola!....

La obra es ciertamente espectacular, por sus dimensiones y por la cantidad de "alpinismo" que he metido dentro, pero esto de la montaña te embriaga y tratas de no dejarte en el pincel ninguna de las agujas, neveros, gendarmes, contrafuertes ó simples rocas. Además, como veis, he exagerado a propósito la verticalidad de casi todo, en parte también para destacar la seguridad y horizontalidad del refugio, aunque os parezca una mera excusa. 

El tono es muy uniforme, la tenue neblina que se tamiza con la luz solar pide, creo yo, el suavizar los colores y potencia la profundidad requerida por la grandiosidad del paisaje.