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23 julio 2022
Parayas (Santander) - 1996
cercana al aeropuerto de Santander, en el extremo mas interior de la bahía, pase unas horas de una tarde de verano pintando esta vista del parque que se extiende hasta el mar. Me atrajeron esos eucaliptos jóvenes con sus hojas verdegrises aún suaves y tiernas.
22 julio 2022
Fuerteventura - 1996
Fuerteventura, agua verde y azul turquesa, playas blancas, calor húmedo y vientos oceánicos envolviendo el paisaje
Casal del Castro (Comillas) - 1996
el Casal del Castro todavía en plena actividad. Se trata de un magnífico edificio-palacio que comprende una buena parte construida en el siglo XVII y una capilla que algunos la sitúan en el XVI pero qué, uno de los males de éste país, hoy día, cerrado desde hace ya muchos años y abandonado, se está deteriorando sin remedio. Por algunos sitios he leído que fué adquirido por una empresa con intención de reformarlo y hacer algún uso económicamente viable, pero al día de hoy no hay nada concreto que pueda salvar uno de los mejores edificios de Comillas.... esperemos un milagro.
la obra que veis puede servir para demostrar que poco hace falta para dotar de luz radiante cualquier escena en la que la disposición de sus elementos favorezca la aparición de algunas sombras. Si además dejamos casi en blanco todas las superficies que reciben el sol de plano, en éste caso calzada, hierba y, !también ! cielo, el resultado es siempre satisfactorio.
Trasvía - 1996
frente a la ría de la Rabia se alza el pequeño pueblo de Trasvía, mirador excepcional desde el que contempla todo el conjunto de playa, estuario y la amplia bahía en arco acabando en el cabo de Oyambre que podeis ver al fondo
la Rabia - 1996
en uno de los extremos de la playa de Oyambre (Cantabria) se desarrolla esta ría, la Rabia, que sería como el estuario de pequeños riachuelos vertiendo al mar y qué, afectado por las mareas, se ve invadido y vaciado alternativamente por el agua salada. Ello a dado lugar a humedales de gran extansión poblados de aves y que desde hace unos años conforman el Parque Natural de Oyambre.
desde una elevación próxima en su interior llevé a cabo este pequeño cuadro repleto de verdes que rematé pintando sobre húmedo la superficie lenta y cristalina del agua en plena inundación. Lugar de muchos recuerdos, cuando iba con mi padre a buscar gusana para pescar, aprovechando la bajamar o cogiendo riquísimos cangrejos en sus aguas someras.
Liérganes (Cantabria) -1996
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el puente Mayor al que también llaman puente romano, pese a haber sido construido a comienzos del siglo XVII, posiblemente por su parecido con otros existentes en nuestro suelo que sí datan de esa época mucho más remota. De cualquier forma, se trata de una construcción bellísima que facilita el paso del río Miera entre dos de los barrios de Liérganes.
mi obra adolece de tres errores, uno de ellos totalmente voluntario que después explicaré. Los otros son el que no se ven al fondo, como debía ser, las llamadas popularmente tetas de Liérganes, los picos gemelos de Marimón y Cotillamón y por otro lado el haber cerrado con vegetación el segundo ojo, mucho mas pequeño que posee el puente a su derecha.
Por si fuera poco, introduje intencionadamente un bello palacio renacentista, totalmente inexistente, enmarcado como veis por el arco principal del puente....!creo que iba ahy muy bién!. Que me perdonen los cántabros por esta licencia que, a lo largo de los años y de los cuadros he repetido muchas veces, como huyendo del paisajismo puro y formal que creo no es de ésta época en que vivimos, mucho más surrealista y subjetiva. Sin llegar ni mucho menos a la exaltación de esta práctica que se desarrolló con los famosos Caprichos Arquitectónicos durante el siglo XVIII y principios del XIX, es una "fea" costumbre en la que caigo de cuando en cuando cuando pinto paisajes.
familia - 1996
podría titularse las miradas, que son tres, cada cual con sus pensamientos y sus cosas, pero juntos, no sabemos si durante un descanso en un viaje ó quizá dentro de su tienda o cabaña, pero se trata de una escena repetidísima en todo nuestro mundo, cualesquiera que sea la raza, el color, el nivel de confort ó el país; podría desarrollarse en la sala de espera del aeropuerto de Nueva York, ó en un ambulatorio en Yakust ó Bankok.
El artista sin embargo, goza de la obra en sus preparativos iniciales y al final, una vez acabada. Pero el intermedio es pura lucha con la técnica, puro inventar, acoplar, probar y, si se puede, corregir. Para mi fué un ejercicio más de dibujo que otra cosa, pliegues, arrugas, detalles anatómicos.....La unidad vino de la mano de la luz que inundaba la escena por la izquierda, ahí radicaba gran parte de su resolución, fué para mí de gran ayuda. Disfruté con los ojos del padre, buscando esa pequeña diferencia que siempre existe entre ambos, y, además, el que quedaba más en penumbra debía estar más desdibujado, como si estuviese más profundamente conectado al alma de su dueño.
desgraciadamente he hecho pocos cuadros de éste tipo a lo largo de mi carrera, puede que por no ser demasiado realista, puede que por no gustarme las obras de varios días, puede que por pura pereza en la ejecución fidedigna de múltiples detalles.
lanzarote - 1996
montañas naranjas, bermellonas, grises y negras se entremezclan conformando un paisaje caótico, seco, lunático, lleno de aspereza y soledad. Mi obra no es más que una pálida aproximación a la realidad de esta maravillosa isla enmedio del Atlántico: un mes entero vagando con los pinceles por sus paisajes será siempre uno de mis sueños. Lanzarote es irreal, en ella retrocedes muchos miles de años, sientes la tierra caliente aún palpitando, en plena formación, sin huella humana ninguna.
11 junio 2022
collado - 1996
este cuadro ha constituído siempre pareja con el anterior, campamento, por su similitud de tema y ejecución. Por ello, lo dicho allí vale ahora, pero me gustaría añadir algo más sobre mi intención al llevarle a cabo.
lo que he querido resaltar aquí es, ni más ni menos, que el vacío que muchas veces se experimenta a medida que vamos ascendiendo en alta montaña. En este sentido, el cuadro nos muestra algo así como un pozo vertiginoso que se hunde en un mar de nubes, y, para enfatizar esta sensación, he añadido un ser humano, un montañero, que , por supuesto, esta penosamente subiendo del abismo. Los que hayais estado en lugares parecidos, lo estaréis sintiendo de ese modo, al menos esa fué mi intención.
Hoy en día, Campamento y Collado están separados, con dueños distintos, lo cual me produce, sin exagerar, un poquito de nostalgia y desazón.
campamento - 1996
frente a enormes y accidentados bloques de hielo de algún paraje del Himalaya, las mínimas y esnciales tiendas de alguna expedición, parecen cobijarse con timidez para pasar una noche incierta ante lo que pueda deparar la cambiante y errática metereología de altura.
el aire saturado de humedad helada envuelve todo el panorama, no hay resquicio alguno para el color, siempre constante en su bello azulado gélido y gris. A pesar de todo la luz se hace visible en los bordes superiores de cada formación y dora ligeramente las masas de niebla en movimiento.
atardecer - 1996
puede llamarse así, atardecer, por su iluminación, ya un tanto en declive, que proyecta esas sombras alargadas que traté de enfatizar. La obra no deja de ser un pequeño ejercicio sobre reflejos acuáticos, y por ello esa mansa corriente que acoje y nos enseña las copas invisibles de la arboleda, ocupa la mitad del papel. Toda la claridad de la parte superior iluminada se ve compensada por el azul celeste y las sombras pardas, lo que de alguna manera da una cierta unidad a la escena.
faro de Cabomayor - 1996
donde desde siempre existiá una atalaya ó atalayón, como entonces se diría, desde el que se emitián señales de ayuda con simples banderas durante el día y se orientaba a los barcos mediante hogueras por la noche, se construyó a mediados del siglo XIX este bellísimo y esbelto faro, hoy día , el progreso, convertido en radiofaro y apto, supongo, para adoptar lo que éste mismo progreso cada vez más acelerado nos depare.
según leo, el 23 de febrero de 1982 fué alcanzado por un rato que destruyó la linterna e inmovilizó su mecanismo de rotación.
Indpendientemente de éstas consideraciones, el enclave que lo soporta y su entorno constituye uno de los lugares mas bellos de la capital, Santander, y es paseo obligado, ó, más bién, punto final de una presiosa marchita desde el comienzo de la bahía, bordeando todo el litoral con sus larguísimas playas, campos de golf y acantilados.
26 mayo 2022
tempestad en el muelle - 1996
una romántica escena llena de dramatismo y movimiento. El mar entero en veloz carrera empujado por el viento arrasa todo lo que va encontrando a su paso incluido este espigón que, rebosante de agua, parece teñido por el mismo color de las olas. Al fondo, en la punta, un pequeño faro, una persona con seguridad extasiada ante el espectáculo, y el estallido blanco y brutal de la marea confieren la verticalidad necesaria en contraste con el movimiento horizontal general de nubes y agua. La luz de la luna por encima de nuestras cabezas hace brillar todo el inmenso escenario empapado de sal y vapor.
portalón - 1996
acuarela llevada a cabo in situ, al aire libre, casi un apunte rápido y en algún momento de su ejecución hasta de forma un tanto precipitada por la amenaza constante de lluvia como suele ser frecuente en la costa norte de España.
Por supuesto, esta vieja puerta de madera un tanto vieja y deteriodada de acceso a algún prado ya no existe en la actualidad, la zona ha sido remodelada y acondicionada en forma de parque semiurbano, pero en aquel momento era un bello rincón semisalvaje envuelto en una lujuriosa vegetación que me empeñé en resaltar. El color es un tanto monocromo evitando incluso, perdonarme el verbo que posiblemente no sea muy ortodoxo, azular, esto es, alejar los últimos eucaliptos del fondo de la derecha que darían profundidad a la vista pero harìan perder su unidad y contínuo verdor. También las puertas estas bañadas ligeramente en este tono general que se refleja intencionadamente en sus lamas.
mediterráneo - 1996
es casi un collage de una escultura clásica junto a dos palmeras y el Mediterráneo, un homenage al mare nostrum que tanto relación e influencia ha tenido en nuestra historia y nuestra vida. Su ejecución como veis me obligó a detallar con más ó menos lucimiento el cogollo de las palmeras y la disposición caprichosa de sus palmas.
28 abril 2022
la Coteruca - 1996
la villa de Comillas asciende desde la costa hasta su vértice más alto en la que, desde la segunda mitad del siglo XIX, figura todavía una gran mansión de aspecto acastillado, hoy convertida en apartamentos turísticos, y a su alrededor se extiende un barrio de nombre la Coteruca en la que destacan algunas construcciones singulares, como la que que pinté una soleada mañana de verano : esta casa imitando en su construcción ese estilo inglés muy característico de finales del diecinueve, con sus cubiertas inclinadas de pizarra, sus vetanales salientes de madera pintada y sus porches delanteros soportados por columnas bellísimas.
Las pocas y tenues sombras de mediodía son suficientes para iluminar este paisaje tan abierto bañado por el sol estival, ante el que, solitarias, su encantadora arquitectura parece ofrecerse.
















